Diseñando smart products, más allá de la experiencia de cliente.

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La economía digital va a requerir de nuevos productos, a los que llamamos smart products, y nuevos modelos de negocio, que se adapten mejor a las condiciones cambiantes del mercado. Un smart product puede estar compuesto por hardware, software y / o servicios. Y lo más importante es que en su fin, más allá de satisfacer la necesidad del mercado y de ofrecer una experiencia de cliente sublime, está explicito el objetivo de explotar las tecnologías y las oportunidades del IoT.

The Flash Co, junto con nuestros socios Ànima Barcelona, somos una referencia en el diseño y desarrollo de smart products. A continuación te exponemos las claves del proceso en las que basamos nuestro éxito y te mostramos casos reales en los que las hemos aplicado. Pulsa aquí para más información.

Smart product es sinónimo de producto sostenible

Ante todo, debemos construirnos un marco mental de lo que implica añadir la etiqueta smart. Un producto se transforma en smart, cuando incorporamos tecnología digital que le dota de capacidades para comunicarse con su entorno de fabricación y con el de usabilidad. De esta manera, permite a las fábricas y a las marcas recabar información de los procesos productivos y del consumidor. Lo primero mejora la eficiencia, lo segundo genera nuevas fuentes de ingresos y mejora la experiencia de usuario.

Dispositivo inteligente resuelto por nuestro equipo de diseño y dirigido a personas con jardines o huertos urbanos, que buscan asegurar la salud y la productividad de sus plantas y cultivos.

Esta etiqueta smart product también da a entender que son productos que podrán adaptarse a condiciones cambiantes durante su ciclo de vida y que, por lo tanto, permitirá a su modelo de negocio y comercial ajustarse a un mercado más imprevisible.

Se podría pensar que no es necesario que los productos sean tan flexibles, pues las fábricas inteligentes serán capases de fabricar de manera masiva productos individualizados. Sin embargo, si introducimos variables como la sostenibilidad, los smart products son una alternativa imbatible y tienen el potencial de satisfacer mejor las necesidades de los consumidores. Existirá intercambio de información y eso producirá la consecuente adaptación.

Claves del proceso de diseño de un smart product

Claves humanistas:

  • Diseñar con mentalidad human centered: las soluciones a los retos, que nos surjan durante el proceso de diseño han de solucionarse desde la perspectiva humana y, por lo tanto, abordando las necesidades básicas y el bienestar de nuestros futuros clientes.
  • Diseñar para que el usuario aprenda fácilmente a utilizar el producto: integrar tecnología no debería ser sinónimo de crear un artefacto complicado, con barreras de uso y, por lo tanto, con una experiencia nefasta. El caso de REPSOL es un claro ejemplo de éxito. Pulsa aquí para más información.
REPSOL planteó al equipo de proyecto un dispositivo de seguridad individual que monitorizara ciertos parámetros de la actividad de sus operarios en condiciones adversas y potencialmente peligrosas.
  • Diseñar para interactuar en el plano emocional: el producto debe diseñarse, no solo para proporcionar funcionalidad, sino para crear la respuesta emocional correcta y los límites emocionales entre el usuario y el producto. Otro aspecto a considerar es la preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos.

Claves de negocio:

  • Diseñar para que el producto sea una fuente de información: la mayoría de los smart products incorporarán sensores y medios para su conectividad a IoT. Se podrá conocer el rendimiento y las condiciones reales del producto. Por lo tanto, obtendremos información útil para actualizarlo, diseñar versiones mejoradas, personalizar la experiencia del cliente y, en general, definir una mejor estrategia de negocio.

Se ha diseñado Fliwer pra que de manera autónoma vele por la salud de las plantas y avise en caso de cualquier necesidad u problema. A través del análisis del Big Data en la nube, es capaz de ofrecer recomendaciones y proponer ofertas de otros productos (cross selling).
  • Diseñar para favorecer el análisis de datos: las compañías necesitan datos específicos para construir su KPI´s y mirar el rendimiento del producto y, por ende, del negocio. El diseño del producto debe ir dirigido a captar esos datos, ya sea actuando en la forma, en la interacción con el software o a través de la entrega del servicio asociado. Además, esa información será útil para el futuro, ya que podrá ser utilizada durante el diseño de otro producto o su fabricación.

Claves de sostenibilidad:

  • Diseñar para que el producto pueda evolucionar y alargar su vida útil: al ser productos que incorporan software, es relativamente fácil actualizarlo e incorporar nuevas prestaciones u ofrecer nuevos servicios. Si el diseño físico se lleva a cabo de manera modular, es más fácil incorporar nuevas tecnologías o adaptarlo a cambios de tendencias o de normativas, por ejemplo.
En el caso de REPSOL, mantener los equipos actualizados y que sean de fácil de reparación era crucial para el éxito del proyecto.
  • Diseñar teniendo en cuenta del ciclo de vida completo del producto: con los smart products no tiene sentido seguir fabricando en serie millones de unidades. Los modelos de negocio ya no se basarán en el margen unitario por unidad vendida. Monetizarán de los servicios asociados y de la información obtenida de los datos. Por lo tanto, la economía circular y la sostenibilidad ya no se antojan como objetivos lejanos. Es una obligación conseguir alargar al máximo la vida útil del producto y mantener la trazabilidad de todos sus componentes para su reciclaje o reutilización.

Claves de liderazgo y cultura:

  • Diseñar para una cadena de valor más larga y más compleja: como decíamos antes, el diseño de un smart product requiere tener en cuenta su ciclo de vida completo y colaborar con varios o todos los eslabones de la cadena de valor. Sobre todo, con los que puedan retornarnos información sobre el mercado, emocionales, interacción y medioambiental.
  • Diseñar con mentalidad open innovation: diseñar un smart product implica a profesionales de diferentes disciplinas del negocio y del conocimiento. Pueden ser recursos internos o, más frecuentemente, serán ajenas a nuestra organización. Ser capaces de captar ese valor debe ser un objetivo estratégico. Nos permitirá reducir los costes de innovación y ganar agilidad en la mejora del producto o el lanzamiento de nuevos.

El éxito necesita un planteamiento estratégico

En definitiva, los cambios han venido para quedarse, pero las ventajas de la economía digital tanto para las personas como para las empresas son innegables. No obstante, para que las empresas lleven a cabo una transformación digital exitosa, es necesario plantearse y diseñar una reestructuración del negocio antes de llevar a cabo la implementación de las nuevas tecnologías. Es decir, tan solo el utilizarlas no implicará una transformación. Si quieres comenzar con esta transición y tienes dudas al respecto, contacta con nosotros y cuéntanos. Podemos asesorarte. ¡Te esperamos!

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