Cómete el mundo: de modelos de negocio tubería a modelos plataforma

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El software y el modelo plataforma se están comiendo el mundo

Ya es evidente que empresas como Amazon y Google han desplazado a los líderes tradicionales con nuevos modelos de negocio plataforma. Esto no hubiera sido posible sin el software, que lleva con nosotros hace unas cuantas décadas. El software tiene la capacidad de comerse el mundo, literalmente. Ha dado lugar a una nueva economía digital, ha transformado, disrumpido, se ha comido, sectores como la banca, la medicina, la comunicación, el retail,..De hecho, se dice que ha plataformizado el mundo.

El software tiene la habilidad de ordenar personas y recursos, tomar decisiones inteligentes y facilitar la interconexión de capacidades laborales para crear valor, que es la verdadera fuerza que dirige la disrupción hoy en día. La democratización de la conectividad y el auge de sistemas y tecnologías digitales, que permiten tomar decisiones basadas en datos, están en la base de cualquier modelo de negocio actual. Estos nuevos modelos de negocio empoderados por el software son los que realmente se están comiendo el mundo.

La revolución es una plataforma

Negocios como Uber, Netflix, Twitter, Airbnb que apenas tienen una década de antigüedad, parecen seguir patrones de crecimiento que nada tienen que ver con los casos de éxito del siglo XX. Y esto ha confundido y atemorizado a la mayoría de empresas tradicionales, que se han dado cuenta demasiado tarde y, en muchos casos, siguen si n poder reaccionar.

De tubería a plataforma: un cambio en el diseño de modelos de negocio

Internet ha restructurado los mecanismos, por medio de los cuales los negocios crean y entregan valor. Ha provocado que los modelos de negocio pasen de modelos tubería a modelos plataforma.

Los modelos tubería han sido los predominantes durante la economía industrial. Las empresas fabricaban productos, se distribuían y se vendían a los clientes. El valor se producía aguas arriba y el consumo aguas abajo, creando un flujo de valor, parecido a como el agua fluye a través de una tubería. La cadena de valor tradicional funciona como una tubería perfectamente recta. Cualquier industria tradicional funciona así.

En los albores de la era digital, las primera empresas .com también siguieron el modelo tubería, por ejemplo, el e-commerce de Amazon era una tubería. Sin embargo, los modelos de negocio actuales, modelos plataforma, están basados en infraestructura plug-and-play que permite a consumidores y productores conectarse e interactuar entre ellos de una manera que no era posible en el pasado. Las plataformas permiten a los participantes co-crear e intercambiar valor. Los desarrolladores pueden extender estas plataformas utilizando APIs, contribuyendo así a la expansión del negocio. En una plataforma, los mismos consumidores / usuarios pueden actuar como productores, creando valor para que el resto de consumidores / usuarios los consuman.

En estos nuevos tipos de negocio, donde la empresa ya no es la productora en exclusiva de valor, la plataforma cumple con dos roles específicos:

  1. Provee una infraestructura abierta, participativa y plug-and-play a los productores y consumidores para que se conecten a ella e interactúen unos con otros.
  2. Selecciona a los participantes y gestionan las interacciones sociales y económicas que se producen.

Tres grandes impactos

El cambio de un modelo tubería a uno plataforma se muestra en tres grandes impactos, que inciden en la manera como un negocio funciona:

Impacto en los mercados: de consumidores a productores.

Tradicionalmente en los mercados, el consumidor se encuentra al final de la cadena, al final de la tubería, y allí espera que le sean ofrecidos los productos. La relación con el negocio es muy sencilla. Las funciones de productor y consumidor están claramente definidas.

En una plataforma, el negocio no crea el valor final; es más, solo permite y favorece la creación de valor. Como consecuencia, los participantes en la plataforma pueden tomar el rol de productor y de consumidor. Un claro ejemplo es UBER o Airbnb.

Impacto en las ventajas competitivas: de recursos a ecosistemas.

En el modelo tradicional, se compite por la propiedad y el control de los recursos. Por esta razón, se han producido tantas fusiones y adquisiciones, buscando la integración vertical. La idea de competir por tamaño, por posesión de recursos ya no tiene sentido. El modelo plataforma se nutre de la red o ecosistema que es capaz de crear y a través de la cual los participantes extraen valor.

Las plataformas no crean valor del control de acceso a recursos físicos, sino que se apalancan en los datos para ordenar y gestionar recursos físicos y digitales dentro de sus ecosistemas.

Impacto en la creación de valor: de procesos a interacciones.

Las plataformas se enfocan en hacer matching entre la solución a una determinada necesidad y un consumidor determinado.

El valor ya no se crea y se escala mediante procesos que organizan el trabajo y los recursos. El valor se crea y se escala mediante interacciones que se generan entre los productores y los consumidores dentro de la plataforma.

El éxito necesita un planteamiento estratégico

En definitiva, los cambios han venido para quedarse, pero las ventajas de la economía digital tanto para las personas como para las empresas son innegables. No obstante, para que las empresas lleven a cabo una estrategia empresarial exitosa, es necesario plantearse y diseñar una reestructuración del negocio antes de llevar a cabo la implementación de las nuevas tecnologías. Es decir, tan solo el utilizarlas no implicará una transformación. Si quieres comenzar con esta transición y tienes dudas al respecto, contacta con nosotros y cuéntanos. Podemos asesorarte. ¡Te esperamos!

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